Familia de aventureros en Asturias

¿Alguna vez te has planteado viajar con desconocidos? ¿sabes que existen viajes para personas solas? ¿quizás en algún momento lo has barajado como una opción, pero instantáneamente has considerado que era una mala idea?

Tanto si en alguna ocasión has querido embarcarte en un viaje junto a personas desconocidas para ti, como si crees que nunca serías capaz de hacer semejante cosa, hoy quiero contarte lo maravilloso que puede resultar lanzarte a una aventura así.

 

 

No importa si eres extrovertido, tímido, vergonzoso, callado, hablador, un torbellino o una balsa de aceite. Cualquiera puede disfrutar de la experiencia de viajar con personas que no conoce. Eso sí, tengo que advertirte que prácticamente todo el que lo prueba repite.

¿Listo para saber todo lo que puede aportarte esta experiencia?

 

Grupo de desconocidos disfrutando juntos de un atardecer en el desierto

¿Por qué viajar con desconocidos?

Aunque es importante que tus compañeros de viaje sean capaces de adaptarse a ti y que tú seas capaz de amoldarte a ellos, eso no significa que tengan que ser personas que conoces a fondo o desde hace mucho tiempo.

De hecho, los amigos y familiares no siempre son los mejores compañeros de viaje. A veces un exceso de confianza puede resultar más perjudicial que beneficioso para según qué cosas.

Y es que, querer o apreciar a alguien no significa que necesariamente seamos capaces de compenetrarnos bien con esa persona durante los viajes. Durante estas aventuras estaremos fuera de nuestra zona de confort y nos tocará enfrentarnos a retos y situaciones de estrés a las que no estamos acostumbrados.

Sin embargo, al viajar con desconocidos es como si nuestra tolerancia, paciencia y buena voluntad se acrecentara. Algunas personas se vuelven incluso más proactivas que cuando viajan con personas de confianza. Al viajar con conocidos nos resulta más cómodo y más fácil escurrir el bulto o esperar a que otros nos solucionen los problemas; e incluso dejar que decidan por nosotros y así no tener que calentarnos la cabeza.

 

Familia de aventureros brindando con cerveza mirando un atardecer en un lago

 

Viajar con desconocidos puede contribuir positivamente a que la experiencia del viaje y la logística necesaria para viajar en grupo sea mucho más efectiva. En consecuencia, las confrontaciones o discrepancias sean muchísimo menos frecuentes que en un grupo donde todos los viajeros se conocen de antemano.

Es decir, a menudo nos compenetramos mejor con compañeros de viajes desconocidos que con nuestros propios familiares y amigos.

Así, podríamos decir que, de alguna manera, viajar con desconocidos nos convierte en mejores viajeros, al menos para ciertos aspectos comunes a cualquier viaje. Cuando no conocemos a nuestros compañeros de aventuras, consciente o inconscientemente, tendemos a reforzar nuestras virtudes y minimizar nuestros defectos.

Viajar con desconocidos nos da la posibilidad de experimentar esa emoción y entusiasmo que solo sentimos cuando empezamos a crear de cero una relación personal con alguien nuevo. Gente con las mismas ganas que nosotros por descubrir nuevos lugares y vivir experiencias únicas e inolvidables.

¿No sabes de lo que hablo? Sigue leyendo…

 

Grupo de amigas abrazadas observando unos paraguas colgados del techo de un callejón de Bucarest

 

La magia de viajar con desconocidos

En cuanto nos hacemos adultos y las responsabilidades invaden nuestro día a día, hacer nuevos amigos parece ser más complicado. Pero no solo eso, sino que a medida que pasa el tiempo y cuanto más nos adentramos en nuestra zona de confort y en nuestra rutina diaria, más pesado y menos viable nos puede parecer conocer gente nueva.

¿Te ha pasado? ¿Lo has sentido alguna vez? ¿Te resulta complicado encontrar personas con las que compartas algo más que espacio y tiempo?

En un viaje todo se transforma, se intensifica; incluidas las relaciones personales. Además, es como si jugásemos en territorio neutro: nadie está en su zona de confort, todos se encuentran en una misma posición.

Al inicio del viaje puede que la timidez te haga preguntarte, “pero, ¿cómo se me ocurre venirme a la otra punta del mundo con gente que no conozco de nada?”.

Sin embargo, en cuanto la aventura va progresando todo el mundo se va soltando y se desata la maravillosa experiencia de viajar con desconocidos.

Empiezas entonces a darte cuenta de que en ese viaje todo resulta más sencillo. La gente te cae mejor, tú estás siendo más sociable que nunca, no paras de compartir conversaciones súper interesantes… ¿qué está pasando?

Pues pasa que, tal vez sin que fueras consciente de ello, te has reunido con un grupo de personas que, por muy diferentes que sean unas de otras, busca lo mismo que tú.

Todo el mundo está más predispuesto a conocer al resto y a darse a conocer sin formalidades, barreras ni prisas.

Antes decía que viajar con desconocidos te convertía en mejor viajero porque potencia virtudes como la tolerancia o la empatía. Lógicamente no solo se te aplica a ti, sino también al resto del grupo. Tú serás un desconocido para ellos igual que ellos lo son para ti.

Por último, y desde luego no menos importante, ya sabes que compartes al menos una pasión con esas nuevas personas que se han cruzado en tu camino: la pasión por los viajes, por vivir nuevas experiencias y/o por romper la rutina.

Esto, aunque no te percates de ello, crea unos vínculos y una complicidad que hacen que todo fluya casi con la misma naturalidad que cuando éramos niños y hacíamos amigos en todas partes y en cuestión de minutos.

Posando en unos acantilados preciosos de Asturias

 

De desconocidos a amigos para toda la vida

Por lo general los vínculos que te unen a esos desconocidos al comienzo del viaje no desaparecen ni permanecen. Estos evolucionan y se convierten en lazos sólidos y resistentes.

Las experiencias vividas durante la aventura también refuerzan la complicidad y quedarán asociadas a esas personas en tu memoria. 

Los desconocidos con los que te atreviste a realizar ese viaje acabarán por convertirse no solo en amigos, sino en personas especiales para ti. Al fin y al cabo, habrás compartido con ellos momentos que te hayan transformado de alguna manera como persona.

Juntos habréis descubierto una nueva cultura. Probablemente hayáis disfrutado de un atardecer inolvidable. Tal vez descubristeis al mismo tiempo un sabor que no sabíais que existía o hayáis experimentado por primera vez lo maravilloso que puede ser viajar con desconocidos.

 

Viajeros con Sergio posando para foto en lo alto de una roca en Marruecos

Mi último grupo que no se conocían de nada y acabaron convirtiéndose en una gran familia.

Viajar solo con desconocidos

Si has llegado hasta aquí, seguro que ya estás convencido de salir de tu zona de confort. Estarás preparando la maleta y buscando lugares para viajar solo pero en grupo. Es en ese preciso momento cuando viene la gran pregunta, ¿cómo puedo viajar solo con desconocidos?

Déjame decirte que estás en el lugar indicado.

Aquí creamos todo tipo de aventuras para que esa conexión, esa magia de viajar con desconocidos, surja en cada una de ellas. Salimos juntos a perseguir el viento y como si compusiéramos una hermosa canción, unimos a personas con una misma pasión: viajar.

Utilizamos diferentes tipos de escenarios; Marruecos, Senegal, Escocia y un sin fín de lugares más; y diseñamos historias pensadas para que viajar en grupo se convierta en una experiencia única en vuestra vida.

Así que espero que te unas a la familia y te animes a salir a perseguir el viento con nosotros y descubras a tu nuevo grupo de desconocidos, a tu nueva familia.

 

 

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